Esta tarde nocturna,
Me consuelo con la caída del sol hacia el mar, yéndose. Apagando su luz, sacando su lado sonrosado hasta irse y darle lugar a su compañera la luna.
Escribo desde aqui, solo, en mi cuarto, quizás como siempre... pero tratando de encontrar algo nuevo o alguna diferencia. Pensándote, recordándote de un sueño mio... amándote como un cineasta le gusta ver filmes.
Te amo querida mía, aun con esos defectos tuyos —los cuales para mi solo son sinceridades del alma, tan bellas y tan puras...—, con esa forma tuya de ser, con esa forma tuya de amar. Te amo, demasiado, como una madre a su hijo. Te anhelo, de una manera descomunal, como un joven anhela hacer una revolución. Te deseo, de una manera incomprensible, como un niño desea esos regalos. Te... Me faltan palabras para expresarme más —muchas palabras he de decir—, pero igual trato.
Esta noche mis palabras no habrán sido quizás las suficientes, pero espero que te hayan alegrado la noche, te hayan mejorado y agradado, que te hayan consolado de algun dolor, y te hallan hecho recordar que te amo, incluso sin haberte visto, incluso sin haberte sentido.
Te amo, Sofia mia.
Última modificación: 2 de mayo de 2026, 20:25:17